miércoles, 8 de octubre de 2008

Bunbury, el hombre delgado que sí flaquea

Reportaje publicada el día 07/10/2008 en Grupo Salvaje


RUTH MÉNDEZ.- Hoy me gustaría contaros qué cuenta Bunbury de su nuevo disco, Hellville de Luxe, pero no va a poder ser y no es que yo haya sido poco profesional (a pesar del incipiente resfriado, a las 12 en punto estaba como un clavo en un conocido hotel de Madrid con mi entrevista bien preparadita)… El poco profesional, pues, ha sido el cantante. Ha dejado a medias a los compañeros de Antena 3, y a los de la española y a servidora ya no se ha dignado ni a darnos los buenos días.

Al parecer, Bunbury se ha picado cuando le han preguntado sobre el supuesto plagio en su último trabajo. La familia de Pedro Casariego insiste en que el artista ha copiado al poeta. En un comunicado escrito, Bunbury ha reconocido que ha tomado prestados algunos versos de Casariego pero asegura que eso no es plagio… Simplemente inspiración. Hoy, para Bunbury, no era el día de hablar de esa polémica. Así que ha dado por finalizada su actuación ante los medios de comunicación.

En fin… Los periodistas podremos soportar las calabazas de Bunbury ( aunque yo ya es la segunda vez que me quedo sin mi cita con este hombre) pero a los curritos de la discográfica (con los tiempos de crisis que vive el sector) me imagino que les habrá entusiasmado que la estrella haya cancelado la promoción del disco. Va a ser que El hombre delgado sí que flaquea…

Entrevisté a Bunbury hace unos años. Ese día estaba de humor… Se tumbó en la mullida cama del hotel de turno, con sus pegadísimos pantalones de cuero, con sus uñas pintadas de negro, con sus zapatos de tacón de diseño, con sus rizos al aire… Contestó a todos los interrogantes con su acento baturro. Fue una buena experiencia. Me fui con la sensación de que vivía la música, de que detrás de su pose de Jim Morrison habitaba un tío lúcido e inteligente, de que no tenía pelos en la lengua… En la misma lengua que hoy le ha comido el gato.

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miércoles, 24 de septiembre de 2008

La importancia de llamarse Enrique

Reportaje publicado el día 24/09/2008 en Soitu


ALEJANDRO ARTECHE.- De un tiempo a esta parte el nombre de Enrique Bunbury está asociado al rumor, el escándalo y las noticias extramusicales. La espantada en una de sus últimas giras en solitario, el revuelo de la vuelta de Héroes del Silencio y el mal sabor de boca que dejó a muchos de sus fans la desorganización del concierto de Valencia y, recientemente, una acusación de plagio de un disco que saldrá el 7 de cotubre y que a pesar de ser muy pocos los que han tenido oportunidad de oírlo ya está en boca de todos.

Enrique Ortiz, más conocido artísticamente como Enrique Bunbury, con un apellido extraído de la obra de teatro de Oscar Wilde 'La importancia de llamarse Ernesto'. Ya saben, esa en la que, en breve resumen, los protagonistas se apropian de identidades y personalidades que no son las suyas.

Algo que lleva haciendo Bunbury desde el comienzo de su carrera, cuando en los primeros discos de los Héroes compartía peinado con la Infanta Elena de Borbón o poco después se transmutaba en clónico ibérico de Jim Morrison. Por no hablar de su desmesurado afán de querer convertirse en el nuevo Raphael con su histrionismo forzado encima del escenario, sin darse cuenta de que jamás una salida de tono o un ademán le saldrá tan natural como al niño de Linares por muy estudiado que éste los tenga.

Hace unos días se daba la voz de alarma de la escandalosa apropiación de frases del difunto poeta Pedro Casariego extraídas de obra suya y declaraciones en prensa. No sólo usaba las frases de Casariego para componer la letra de un tema del que será su nuevo disco en solitario, sino que llegaba a parafrasear a Casariego en una entrevista haciendo suyas declaraciones del poeta.

Bunbury al principio se tomó a risa estas acusaciones de apropiación de partes de la obra de Pedro Casariego, pero en vista del cariz que iba tomando el asunto y como la bola se iba haciendo más grande, terminó por enviar un comunicado donde reconocía haber utilizado esas frases, pero se negaba a ser tildado de plagiador. En el mismo comunicado, Bunbury lanzaba balones fuera comparándose con Bob Dylan, Leonard Cohen, John Lennon o Van Morrison (no, el fuerte de este chico nunca ha sido la humildad) y diciendo que ellos también habían usado frases de la biblia, la kábala, Shakespeare o Allan Poe y daba a entender que si ellos no reconocían en sus discos la influencia o uso de esos libros en sus textos, él no tenía por qué hacerlo.

En realidad, a Bunbury no se le ha acusado de plagio, que es algo que reitera mucho en el comunicado haciéndose pasar por víctima de envidias, falacias y acusaciones malvadas. Lo que se le echaba en cara a Enrique Bunbury era el no haber hecho referencia a Casariego a la hora de presentar el tema. En cambio, Bunbury se hace el ofendido y ataca, señalando a los que le acusan, de iletrados, de no conocer la obra de Pedro Casariego y de que tampoco es para tanto lo que se incluye del poeta en la canción cuando ésta dura siete minutos.

Sé que es mucho pedir y sería muy generoso de su parte, porque no está obligado legalmente aunque puede que sí moralmente, que hiciera algo parecido a lo que en el disco 'Arquitectura efímera' hizo Fangoria. En el cd se incluía la canción 'Interior de una nave espacial abandonada', cuyo título habían extraído de una obra del artista plástico Manolo Campoamor. Pues bien, no sólo mencionaron la referencia a Campoamor en el disco, sino que le incluyeron como un compositor más en los créditos de la canción por ser suyo el título, aunque no tuvieran obligación alguna de hacerlo.

Pero el caso de la canción 'El hombre delgado que no flaqueará jamás', no es lo único "inspirado" en el nuevo disco de Enrique Bunbury. El disco lleva por título 'Hellville de luxe', muy bonito y original si no fuera porque uno de los discos más importantes de la nueva corriente de country rock que arrasó en la segunda mitad de los 80 con el cantante Dwight Yoakam como uno de los cabezas de este movimiento, fue su lp 'Hillbilly de luxe'. ¿Será este disco de Yoakam otra inspiración de Bunbury (y por favor, que no nos insulte en otro comunicado llamándonos ignorantes porque algunos ya escuchábamos country cuando él se dedicaba a vestir de negro y aprenderse de pe a pa los discos de U2 y The Mission) o más bien será uno de sus discos de cabecera el primer lp en solitario del ex líder de White Zombie y actual director de cine Rob Zombie llamado 'Hellbilly de luxe' editado hace una década?

Todo esto no tendría que extrañar a los seguidores del maño, ya que no es nada nuevo. Otra cosa está en que lo reconozcan o se quieran dar cuenta de ello. Los fans de Enrique Bunbury tienden a la exageración, el fanatismo ciego y la alienación más aberrante por el encantador de serpientes aragonés. Basta echar un vistazo a foros donde se comenta la noticia del supuesto plagio para ver que los comentarios de gran parte de sus seguidores (que no todos, el que se dé por alulido algo tendrá que ocultar) son producto de un ataque de histeria, más que de una racionalización propia de un ser humano en sus cabales. Ni las adolescentes con la carpeta forrada con posters del super pop han llegado tan lejos en histerismo y ridiculez como algunas de las perlas que han ido soltando los que defienden lo indefendible sobre los métodos compositores de Bunbury.

En noviembre del pasado año, la revista La Clave publicaba el artículo "¿Quién escribe las letra de Héroes del Silencio?", donde su autor Fernando del Val descubría toda una galería de frases extraídas de Pablo Neruda, Mario Benedetti, Baudelaire o William Blake en los discos "El espíritu del vino" o "Avalancha".

Como dice Bunbury en su comunicado a la prensa por el asunto Casariego "a lo largo de la historia de la música popular, grandes y desconocidos escritores de canciones han realizado prácticas similares recogiendo frases de canciones tradicionales y realizando nuevas y diferentes creaciones". Que se lo digan a todos los negros a los que les robaron sus canciones tradicionales para firmarlas como propias y llenarse los bolsillos. Muy ética la defensa de gato panza arriba, sí señor. Ética y elegante.

Para terminar, diré que yo también me he apropiado de frases, declaraciones y comentarios de otra gente para hacer este artículo. Son anotaciones que he ido haciendo y que me han servido para crear este texto que el diario que lo publica me va a pagar religiosamente, aunque mucha de la inspiración y datos no me haya costado nada reunirlos. Tengo todo el derecho del mundo a hacerlo. Muchos de ustedes van a pagar por el disco de Bunbury, ¿no? Pues esto es lo mismo. Aquí, o jugamos todos o la Dolores se vuelve para Calatayud sin que nadie le toque un pelo.

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viernes, 19 de septiembre de 2008

¿Qué es un plagio?

Reportaje publicado el día 19/09/2008 en El Público


El ‘caso Bunbury’ abre el debate. Los plagios son habituales en el mundo de la música, pero no siempre es fácil discernir cuando un artista lo ha cometido

JESÚS MIGUEL MARCOS. Madrid.- Ya nos lo decían en el colegio: "No se puede copiar". En la música es lo mismo: también está prohibido. En efecto, ambos actos parten de una misma carencia: en el caso del estudiante, la falta de conocimientos; en el del músico, la falta de inspiración. Como no sé, le copio al otro. O incluso: como lo del otro me gusta tanto, me lo apropio. Todo bastante infantil, pero en ocasiones con consecuencias muy serias.

Jota, cantante de Los Planetas, ha reconocido en entrevistas -no así en los créditos de sus discos- su propensión a copiar canciones de otros. Cuando el grupo presentó el álbum Una semana en el motor de un autobús (1998) a su compañía, los directivos de BMG echaron de menos un primer single llamativo. El grupo decidió entonces añadir una nueva canción, titulada Segundo premio, cuyo parecido con Promises, del francés Etienne Daho, es más que evidente. Nunca nadie los demandó.

El nuevo single de Enrique Bunbury ha vuelto a poner la palabra "plagio" en los titulares. El cantante utiliza versos del poeta Pedro Casariego, así como -y esto sí que es bastante original- frases extraídas de entrevistas del escritor. Algo similar ha hecho recientemente el cantante valenciano Julio Bustamante, que plasmó en una canción declaraciones de John Houston en una de las últimas entrevistas que concedió en vida. Bustamante tituló el tema así: John Houston.

Y Bunbury, ¿ha plagiado? El cantante, que reconoció haber utilizado los versos de Casariego, no admitió el plagio porque, según él, "un plagio es algo perfectamente legislado por leyes interpuestas por órganos de gestión como SGAE y demás defensores de los derechos intelectuales. Existen pautas que determinan claramente dónde existe y dónde no". Según el abogado David Bravo, especialista en Propiedad Intelectual, "Bunbury comete un error de bulto. No es verdad que el plagio esté definido por las leyes. Es más: no es fácil determinarlo".

Hambre de dinero

La experiencia lo confirma: cada año hay cientos de casos similares. "La mayoría se resuelven sin pasar por los tribunales, con un acuerdo con el autor. De los que llegan a juicio, casi todos se desestiman. Son casos de ir a por el dinero", explica Antonio Redruello, abogado de Warner Music. La demanda más delirante de los últimos años fue interpuesta contra Manu Chao por utilizar tres palabras, "Próxima estación: esperanza", extraídas del anuncio de megafonía del metro de Madrid. Sorprendentemente, el cantante tuvo que admitir su error y compensar económicamente a los dos locutores.

La Ley de Propiedad Intelectual no aclara lo que es un plagio. "Es más, la palabra plagio ni aparece -afirma David Bravo-, ha tenido que definirse de forma jurisprudencial, es decir, en cada juicio concreto". Para que haya plagio, según la jurisprudencia, se deben dar dos condiciones: que haya una copia sustancial de la obra y que se finja ser el autor de la misma. Copia sustancial, fingir ser el autor... Todo bastante abstracto. "Por eso no es fácil determinar si hay o no plagio. Los jueces suelen valerse de peritos, especialistas en música, para que analicen las dos canciones", explica Bravo.

La labor del perito

Miguel Ángel Marín, profesor de Historia y Ciencia de la Música en la Universidad de La Rioja, ha participado como perito técnico musical en numerosos juicios. Así evalúa un supuesto plagio: "Veo si el parecido es sustancial o anecdótico. Para ello, emito un informe en el que analizo elementos técnicos de las dos composiciones y doy argumentos a favor o en contra del plagio. Además, tengo en cuenta si lo que en teoría se ha plagiado es original de su autor. Porque si yo hago un tango y tú haces otro a continuación, el parecido es sustancial, pero lo tuyo no es plagio, porque el ritmo no es original mío".

El litigio más famoso de los últimos años fue el que enfrentó a Mikel Erentxun con la banda inglesa Lightning Seeds. Ian Broudie, líder de estos últimos, denunció al donostiarra por el extraordinario parecido entre uno de sus temas, Pure, y la canción Grandes éxitos, de Erentxun. Curiosamente, Fran Perea había versionado a su vez este último tema, bajo el título de 1+1 son 7, convirtiéndolo en un éxito. ¿Qué dice el experto? "Sin haber estudiado las partituras a fondo, creo que el parecido entre las dos canciones es muy sustantivo y la canción plagiada tiene toda la pinta de ser original", razona Miguel Ángel Marín.

El pop y, más en concreto, la música para publicidad son los sectores que más polémicas por plagio generan. Álvaro Stuyck, responsable de la editorial de Universal Music, nos habla de un conocido fenómeno, el sound alike. "Por ejemplo, me piden el Staying alive de los Bee Gees para un anuncio. Como les parece muy caro, encargan a un músico que escriba una melodía parecida y listo", explica Stuyck.

Respecto a Bunbury, Stuyck cree que debería haber solicitado el permiso. "Dentro de la Ley de Propiedad Intelectual existe el derecho a cita, que te permite coger extractos de otras obras. Ni siquiera se suele cobrar, sólo pedir un agradecimiento. Bunbury tiene mucha cara y creo que lo que busca con esto es publicidad gratuita", concluye Stuyck.

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miércoles, 10 de septiembre de 2008

Bunbury y Loquillo en la Expo

Reportaje publicado el día 10/09/2008 en Popes80


Bunbury y Loquillo por separado en el marco de la Exposición Universal de Zaragoza. Dos estrellas para un fin de semana de alto voltaje y cielo despejado. Es casi imposible que lo hagan mal, pero pueden no deslumbrar. Alguna que otra vez salen al escenario a retribuirse homenajes más que a dejarse la piel. A pasearse y recibir los aplausos, por regla, merecidos, en vez de sudar la camiseta. Esta vez sudaron los dos, aunque con resultado dispar.

Sábado 6 de septiembre. Enrique Bunbury. Teatral

El sábado por la noche, quince mil personas acudieron a la llamada del aragonés errante. Se esperaba un concierto especialmente rockero pero el público encontró un repertorio y una interpretación más dignas de un teatro. Sorprendentemente, la banda que lleva –teclado, bajo, batería y dos guitarras más la ocasional de Enrique- no resulta tan contundente como el Huracán Ambulante. Habrá que esperar, pero el diseño de las canciones, salvo excepción, parece más orientado al viento que a la distorsión. En todo caso, el cantante y compositor puso ganas. Pero no fue suficiente. “No hagas caso de aduladores”, aconseja Bunbury en Que tengas suertecita. Por ello no le molestará leer esta crónica.

Anunció canciones nuevas y viejas. Pero las más antiguas tenían menos de una década: las de Pequeño. De Héroes, tan sólo Apuesta por el rock and roll. Aunque sonó remozada bien necesitaría un retiro temporal a la manera de Iberia, Salomé, Alicia y otras. No hay que machacar el trabajo.

El repertorio, el bajo volumen y la todavía deficitaria adaptación convirtió el concierto en un 'stand by' eterno a la espera de un chispazo. No lo hubo. Sácame de aquí, De mayor, El viento a favor y así.

Resultaría paradójico que, de todas las giras vividas, ésta fuera la menos potente. Camino lleva. Pero habrá que esperar. El sábado, de arranque, El club de los imposibles sonó lenta. Lady blue, uniforme, habría necesitado algún giro -por ejemplo, dejando la guitarra seguida durante algún fragmento-. Y aun así fue de lo mejor junto con Contar contigo. Del resto, destacan las inclusiones de Sólo si me perdonas y No me llames cariño. También interpretó cuatro temas de 'Hellville de Luxe', que sonaron bien… sin exagerar. 'Helville', un disco del que ni los periodistas acólitos se han apresurado a decir aquello de 'entre lo mejor de su carrera'.

La actuación fue correcta. Incluso buena. Pero de Enrique se espera siempre aquello que proclamaba Baudelaire: ser sublime sin interrupción. ¿Injusto? Puede. Pero él nos mal acostumbró.

Su primer concierto no fue el infierno esperado sino un purgatorio. El mismo desde el que ha escrito el comunicado con el que responde a la acusación de plagio en la letra de 'El hombre delgado que no flaqueará jamás'. Tuvo que ser durillo subir al escenario veinticuatro horas después de que el diario en español de mayor seguimiento en la red publicase los versos que tomó literalmente de Pedro Casariego… Fallaron el repertorio y la interpretación. Actitud no: le sobra.

A pesar de todo, a pesar del frío en una noche no especialmente fría, cosechó aplausos y caras de satisfacción. Cabe deducir que, hoy día, se encuentra por encima del bien y del mal. Veremos si la polémica no trae consecuencias.

Sábado 7 de septiembre. Loquillo. Sin bises.

Loquillo demostró grandeza –y sabiduría- al rectificar. Unos breves cambios fueron suficientes. Poco tuvo que ver este concierto, en espíritu y formas, con cualquiera del comienzo de la gira. Debido a su difícil traslación a la electricidad, las canciones de 'Balmoral' fueron muy escogidas e, incluso, arregladas.

Loquillo demostró saber, cuando algo no funciona, cómo repararlo. Lo cual quiere decir que analiza y sabe escuchar. Busca lo mejor por el bien de todos. Y hubo cambios. A diferencia, por ejemplo, de M Clan, quienes continúan calcando los primeros conciertos de la última gira con un resultado demasiado terciopelo y cuestionable.

Aun habiendo dejado el cancionero esquilmado de temas rápidos, el Loco estuvo creíble y con garra. Hasta canciones trilladas como Feo, fuerte y formal y Rock and roll star sonaron de un modo difícilmente superable. La segunda, con la participación soberbia de Leiva y Rubén –Pereza- y Jaime Urrutia. Los tres se unieron para celebrar los treinta años de carrera del protagonista. Antes, habían salido integrantes del Columpio Asesino, un Carlos Segarra completamente bailón y entregado y Gabriel Sopeña. La interpretación de No volveré a ser joven sonó antológica. Apenas una guitarra arpegiada, una armónica y la voz del Loco. Más que suficiente. Esto demuestra que la fuerza es mucho más que un problema de vatios y saturación. Pero, como en todo concierto de rock que se precie, también hubo vatios y saturación. Todos en su sitio, mirándose, sonriendo, disfrutando. Con un Igor impagable. Sabino, cerró el círculo generacional.

La terna Besos robados-Hombres-Ya no hay héroes, -sorpresas agradables de esta gira- habría redondeado otro concierto. No éste. Fue perfecto. Incluso en la decisión de no dejar lugar a bis. Sin artificios. Llegaron, vieron, vencieron y se marcharon. Buena decisión, sobre todo, en un concierto-celebración con invitados.

Por lo visto, superaron la entrega de la noche anterior en Calatayud. Y atacaron un tema que se imponía: Hotel Palafox. Allí acudí con el melómano Alberto Prieto a degustar las esencias que sirven en su bar, donde el mismo Loco habrá tomado quién sabe cuántas pociones. “Hubo fuego una vez”.

Adaptar el set list, desechar temas, arreglar otros que se quedan a medio gas. “Es difícil se humilde cuando uno es tan grande”. Pues sí, Loco.

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viernes, 5 de septiembre de 2008

¿"Homenajea" Bunbury al poeta Pedro Casariego?

Reportaje publicado el día 05/09/2008 en Efe Eme


El periodista Quico Alsedo descubre en su "Rock & Blog" del diario El Mundo las evidentes similitudes entre algunos versos del nuevo single del rockero, "El hombre delgado que no flaqueará jamás" con otros del poeta Pedro Casariego (que se suicidó en 1993, a los 38 años). En el titular, apunta "¿plagio, préstamo o imposible coincidencia?".

La verdad es que los parecidos desvelados por Alsedo son más que evidentes:

Bunbury canta: "Soy el hombre delgado que no flaqueará jamás"

Casariego escribió: "Soy el hombre delgado que no flaqueará jamás" (La vida puede ser una lata, Árdora)

Bunbury canta: "Lucharé contra todos los que digan lo mismo que yo".

Casariego escribió: "Lucharé contra todos los que digan lo que yo digo" (Te quiero porque tu corazón es barato).

Bunbury canta: "Veo misterios en alguna mujeres y detectives en los hombres de hoy".

Casariego declaró en una entrevista: "Veo misterios en algunas mujeres y detectives en algunos hombres" (recogido en Verdades a medias, de Espasa).

Y hay más, citamos el artículo de Alsedo: "Hace tres meses, Bunbury le decía a Antonio Lucas, poeta y redactor de este diario, en la edición de papel: 'Un buen verso es el lado valiente de un cobarde'.

Pedro Casariego, en la entrevista antes aludida de 1988, decía: "Un buen poema quizás sea el lado valiente de un cobarde" y..."

Alsedo asegura que Bunbury no "se ha referido a él [a Casariego] en entrevista alguna. Bunbury tampoco se ha puesto en contacto con la familia y herederos de Casariego".

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jueves, 7 de agosto de 2008

Bunbury. Descubrimos cómo es Hellville de luxe

Reportaje publicado el día 07/08/2008 en Efe Eme


Hay mucha expectación por descubrir cómo será el nuevo disco de Enrique Bunbury. Expectación por ser el primer disco plenamente en solitario desde 2004 y el primero tras la disolución de El Huracán Ambulante, su anterior banda. Expectación por saber qué habrá grabado tras el reencuentro con Héroes del Silencio. Expectación por conocer qué habrá salido de la nueva colaboración con su viejo productor Phil Manzanera. En EFE EME ya tenemos Hellville de luxe y damos unas primeras y urgentes pistas de referencia con las que tratar de despejar tales incógnitas.

JUAN PUCHADES.- Con dos meses de antelación respecto a la fecha de lanzamiento, la discográfica de Bunbury nos permite disponer de una copia del esperado Hellville de luxe, su nuevo disco en solitario desde aquel El viaje a ninguna parte de 2004. Se trata de la versión que saldrá editada en CD, la que contiene once temas, no los quince que se publicarán en la edición de doble vinilo. Un disco en el que Enrique vuelve a contar con Phil Manzanera en la producción, con el que no trabajaba desde el fallido Radical sonora de 1997, cuando Bunbury debutaba en solitario. Desde entonces, ha ido dando giros de timón, seguramente buscando una identidad propia tras su salida de Héroes del Silencio, pero ha pasado tanto tiempo que, incluso, el año pasado asistimos a la reflotación de Héroes para afrontar una única gira. Lo que motiva uno de los primeros interrogantes ante Hellville de luxe: ¿Habrá afectado la vuelta heroica a la nueva obra de Bunbury? Tras unas primeras y urgentes escuchas podemos dar respuesta: No, y eso que Hellville de luxe es un disco que afronta su primera parte encarando el rock desde una óptica bien potente.

Sí, con rock and roll acelerado se abre el álbum. Pero rock sucio. Rock, ahora ya se puede decir, con las señas de identidad propias de su autor, esas que encontró en, precisamente, El viaje a ninguna parte, el fascinante disco al que pocos parecieron prestarle la debida atención. Allí estaba la semilla de un sonido netamente Bunbury, pues canciones como "Que no sepa tu mano izquierda lo que hace la derecha", "Los restos del naufragio", "Lo que queda por vivir" o "La señorita hermafrodita", sin saberlo nosotros, estaban sentando las bases sobre las que Enrique fundamentaría una manera de aproximarse al rock, con volumen, con la voz escupiendo más que cantando (¡esas escuchas de Dylan!) y con un cierto desaliño melódico e instrumental.

Justo las claves con las que "El hombre delgado que no flaqueará jamás" (título con ecos dylanianos) inaugura Hellville de luxe, pero ahora con un órgano –que acompañará toda la primera parte del álbum– y unas guitarras salvajes en primer plano. "Soy un explorador solitario que perdió la brújula y el mapa, y ustedes me han visto siempre en acto de servicio, dándolo todo, a punto de perder la vida" son los primeros versos que canta Bunbury, soltando palabras a borbotones, olvidándose por momentos de la métrica. Casi siete minutos, en los que suenan hasta palmas rítmicas, que son como una declaración de intenciones en la que entre versos canallescos se entregan retazos de la personalidad de su autor. "El cantante se siente como en su casa en cualquier escenario de la ciudad".

Pero sigue el rock, y los primeros compases del medio tiempo "Porque las cosas cambian" parecieran estar firmados por la vieja E Street Band de mediados de los 70. El ritmo engancha inmediatamente al oyente y Enrique canta sacando afuera su mejor perfil de baladista rockero en la que es una de las grandes canciones del disco. Un tema que habla sobre el paso del tiempo y que –y será la tónica del álbum– adquiere aires confesionales ("Éstas son mis credenciales no hay males que duren más que yo, y prefiero rock and roll, no me conviene estar callado"), aunque también sale el crítico social: "porque las cosas cambian y no estamos aquí de visita, espero que me permitan que les contradiga un poco. Porque las cosas cambian, y cuidado, que nos vigilan la policía de lo correcto y las buenas costumbres de hoy". La guitarra, en los segundos finales, ya no es que sea rockera, sino que parece premeditadamente rockista, casi tópica, como si Bunbury buscara recuperar las claves del rock and roll más básico. ¡Y esta producción la firma el exquisito Manzanera!

Ahora arriban consignas para el derribo, para los corazones pisoteados: "ya no creo en los anuncios de felicidad" entona en "Bujías para el dolor", con el órgano bien en primer plano y la guitarra punteando. Y entra un estribillo que será coreado con energía en directo, uno imagina los brazos en alto del público, las voces: "Virgen del Carmen, patrona del mar, paraíso perdido en algún lugar, contrabando de amor...". Rock, joder, hasta en los medios tiempos este disco supura rock. Y ahora vienen más riffs, duros y violentos que caen como un hacha. Llama la atención la dicción de Enrique, que siempre se sintió orgulloso de que se le entendiera con claridad pero que aquí parece renunciar a ello en pos del dramatismo vocal. Y es que es difícil escupir y preocuparse porque se te entienda lo que dices.

"Todos tenemos algo que esconder, o no, todos tenemos algo que decir, o no. Pero nada puedo mostrar y nada podría mostrar si no fuera por ti" canta en "Si no fuera por ti", un tema en el que la sección rítmica parece sacada de un disco de hard industrial, pero llevado hacia un punto épico. Las afiladas guitarras siguen pegando con nervio sobre una oscura letra que va al encuentro de licores y noches desoladas.

Atención, que viene "Hay muy poca gente", un temazo. Con intro instrumental fabulosa, con la banda sonando compacta. Entra la voz del mejor Bunbury y los pelos se erizan: "Me gustaría poder girar como un carrusel o seguir la corriente y cruzar el puente de la incomunicación, y saludar desde el balcón sonriendo como los artistas en las revistas del corazón. Me gustaría celebrar y brindar por la navidad, vacaciones en familia y prepararles la comida, una barbacoa al sol y tarde de televisión, pero ese no es mi estilo, y es tarde ya para cambiar". El vibrante estribillo es casi pop en esta canción narrativa-confesional: "Nada puede dañarme con mis amigos, nadie puede, nada puede. Las palabras no sirven para nada. Empiezo a pensar que en realidad hay muy poca gente". Enrique, la persona, crece y Bunbury, el autor, alza acta de ello. Hay amargura en este disco, visiones poco optimistas del mundo. Consideraciones sobre la soledad y las cuestiones que importan de verdad.

"El porqué de tus silencios" cierra la primera parte del CD. Es un tema tranquilo, casi delicado pero todavía eléctrico, cadencioso, con una gran letra, pero no adelantemos nada, que lo descubra el oyente. Arreglos muy cuidados, con sus filigranas beatle y una guitarra muy harrisoniana.

LA SEGUNDA CARA

Si este fuera un viejo disco de vinilo, ahora tocaría darle la vuelta, ponerlo en el plato y descubrir que esta primera cara era la rockera, la más guitarrera, la más eléctrica. La segunda supone la calma tras la tempestad. Ahora llega una tanda de canciones cuyo sonido –plenamente integrado en esa controlada suciedad arenosa que hemos venido escuchando– baja de intensidad, abandona los guitarrazos eléctricos y opta por darle protagonismo al dobro, la mandolina, las guitarras acústicas, el acordeón, la armónica... para asumir una cierta estética de folk norteamericano que, una vez más, enlaza con algunas etapas de Bob Dylan.

El primer tema de esta segunda parte es "Doscientos huesos y un collar de calaveras", que se abre sólo con voz y guitarra, y se van introduciendo más instrumentos poco a poco, pero con mucho tiento. Es una canción de amor, quizás la más dulce de todo el álbum: "Tus doscientos huesos y un collar de calaveras para que sepa volver y volverte a encontrar. Deja que pueda traer alivio a tu boca y tu nariz. Y no desaproveches una buena erección. Cada palabra tuya cual imagen devota y la lluvia cayendo por el borde de mi sombrero [...] Y yo que he dormido contigo, puedo afirmar que hasta las pequeñas discusiones fueron contigo algo estupendo". Bunbury canta con intención, con pasión. Esto es amor.

"Irremediablemente cotidiano" por momentos tiene ritmo de bolero pero sin serlo, mientras que las guitarras parecen deudoras del sonido patentado por Marc Ribot. Otra buena canción tranquila que transita por diferentes estados musicales. "Nos salvaremos juntos o nos hundiremos, cada uno de nosotros por su lado, los de arriba siempre se sientan en los de abajo".

Sigue la calma en la muy campestre "Canción cruel". Una hermosa letra sobre las supuestas verdades que nos hacen creer los medios, sobre el paso del tiempo y que incluso nos invita a abrirnos a nuevos sonidos. La instrumentación es mínima: guitarra acústica, dobro, banjo, armónica... "Y el tic tac del reloj marca tus horas, cuenta hacia atrás. ¿Cuánto crees que te quedará?". Una gran canción.

En "Todos lo haremos mejor en el futuro", opta Enrique por recurrir a su onda más tomwaitisiana, con la voz impostada para un tema sobre la barbarie del ser humano ante la destroza del planeta. Hay crítica enfocada desde la ironía: "Todos lo haremos mejor en el futuro, así se le hace frente a la subida del mar. Lo que no acabe con las especies nos hará mucho más fuertes. Que la gente encuentra luz en medio de la desesperación". Al final, un coro se une para seguir lanzando consignas irónicas: "Todos lo haremos mejor en el futuro y mi destino es el despilfarro, y el ahorro, jamás, jamás".

El cierre del álbum llega con "Aquí", otra pieza de folk norteamericano ahora con la voz tratada. De fondo mandolina, acordeón, banjo. Canción sobre las pequeñas cosas que importan, sobre el descanso del guerrero. "Aquí me quedo, aquí con ella, aquí que tampoco es la vida real, aquí que no es un infierno". Broche de oro.

RESUMIENDO

¿Conclusión? Enrique ha gestado un álbum no demasiado amable para estos tiempos de sonrisas impostadas, de miradas hacia los costados para no ver de frente. Es decir, éste no es un disco demasiado radiable, en el que a su autor no le ha importado que ninguna canción baje de los cuatro minutos. Un buen trabajo que pide más de una escucha, en el que la intensidad de la primera parte puede confundir en un primer momento, dando la impresión de que Enrique hubiera abrazo una vez más la religión del rock olvidando sus creencias en otros géneros. Y no es así, la segunda parte lo confirma, lo que pasa es que la mirada hacia la raíz ya no es mediterránea o latinoamericana, ahora explora la botánica norteamericana.

También llama la atención –en estas primeras y urgentes escuchas– que en un disco de sonido tan natural la producción sea de Phil Manzanera, pero quizás su trabajo haya sido el de poner orden, saber cuándo la aridez debía dejar paso al terciopelo din dar un traspiés en el intento. Y lo ha conseguido. Lo han conseguido. Seguramente Bunbury seguirá buscando y girando en próximas entregas, pero ya tiene una voz propia. Una identidad. Un sonido que es como ese necesario faro con el que alumbrar el rumbo para no estamparse contra el rompeolas.

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sábado, 7 de junio de 2008

Diario íntimo de una banda de rock

Reportaje publicado el día 07/06/2008 en El País


Mañana, por 11,95 euros, un libro de fotos con DVD de Héroes del Silencio

NURIA TESÓN. Madrid.- Ya no son una banda. Pero lo fueron. Para muchos, mejor que ninguna otra que se haya visto desde que se separaron en 1996. Hace ya ocho meses que volvieron a ejercer de héroes. Se juntaron, dieron 10 conciertos por España y Latinoamérica y volvieron cada uno a sus quehaceres: Bunbury prepara un disco para octubre, Hellville the Luxe, que le devolverá a su público con una nueva banda; Pedro Andreu sigue trabajando en los temas de su tercer disco con Dab; Joaquín Cardiel se ha involucrado en un recopilatorio de artistas aragoneses al que ha aportado el tema Palabras y Juan Valdivia sigue con su vida familiar.

Pero durante esos conciertos volvieron a ser una banda de rock and roll y dejaron entre sus miles de seguidores una impronta difícil de borrar.

Mañana, los lectores de EL PAÍS podrán atesorar los recuerdos de ese tour reunidos en un diario fotográfico que plasma todos los instantes, las ciudades y los secretos del grupo durante la Gira del Milenio: Bunbury en albornoz; Pedro Andreu dormitando en un avión; Juan Valdivia derrochando energía sobre el escenario; Joaquín Cardiel emocionado en Zaragoza... El libro Tesoro. Diario Fotográfico Tour 2007 y un DVD con el último concierto de la banda podrán conseguirse mañana con EL PAÍS por 11,95 euros.

La fotógrafa Jose Girl (Zaragoza, 1977) ha sido la encargada de captar esos instantes. "He intentado contar una historia, pasar por cada parada, cada país, el hotel, los viajes... Cada capítulo es una ciudad", explicaba hace unos días desde Figueres. Las imágenes recogen -en palabras de Pablo Ferrer, cronista de la gira- a "los Héroes en escena, en la trastienda, en el camerino, en el desierto de Atacama con su avión apocalíptico en repostaje y desboque. El escorzo y la mirada, el secador de pelo y el escenario en candela, el confeti, los fans en disloque...".

Desde el propio título, Tesoro -canción de El espíritu del vino-, Jose Girl ha intentado dar un sentido al libro que reflejase al grupo, "pero que también representase lo que son estas fotos: algo que normalmente no se muestra". La fotógrafa inauguró ayer en Zaragoza una exposición de la gira "mucho más centrada en el directo", donde no se pueden encontrar las fotos del libro "que poseen un cariz más personal". Jose Girl compartió cámara al hombro la Gira del Milenio: "Acompañar a Héroes fue un reto profesional y un privilegio".

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jueves, 5 de junio de 2008

Ya son clásicos

Reportaje publicado el día 05/06/2008 en La Nueva España


MIGUEL ÁNGEL FERNÁNDEZ.- Silvia Grijalba lleva muchos años asistiendo a la evolución de la música popular española desde las páginas de prestigiosos diarios. Esta colaboradora de la sección de música de «El Mundo», también novelista (Alivio Rápido, 2003) y (Atrapada en el Limbo, 2006), biógrafa de Depeche Mode, y ensayista, observó cómo nacía en los ochenta la movida madrileña y aplicó su visión a toda una evolución que para muchos aún no se ha detenido, a pesar de que los tiempos pasan y en ese intervalo nos pasan factura a todos. Las músicas y sus protagonistas cambian, hasta a veces llegar a ser irreconocibles incluso para ellos mismos. Y, sin embargo, las letras de algunas canciones perdurables merecen que, tras un riguroso y lógico enfoque, puedan ser consideradas piezas clásicas, antoligizables. Evidentemente, hace falta experiencia y visión crítica, además de gusto y sensibilidad literaria, para realizar esa tarea con un mínimo de prudencia y decencia. Ese bagaje convierte a Grijalba en autoridad para reunir en esta edición los que para ella han sido los letristas más relevantes y sus piezas más emblemáticas. Piezas ahora literatura -nunca dejaron de serlo- en forma de papel y libro que desde esta nueva existencia despiertan recuerdos. Frases unidas -como pasa siempre con la música popular- a nuestro día a día y que en este caso gozan además de la memoria musical que las acompaña.

Abre la antología Nacho Vegas, a quien define ya como personaje en el anodino panorama musical español. El líder que fue de Manta Ray, ahora en otros menesteres y proyectos musicales, seguidor de Dylan, Cohen, etcétera, y capaz de ser denominado como auténtico «contador de historias». Sabino Méndez, guitarrista de Loquillo y letrista de sus mejores tiempos, aporta también letras rockeras -Grijalba afirma, con buen tino, que hay que huir de tachar de pueriles algunas canciones de rock: una de las más famosas se reduce al auanbabuluba balambambú- y produce cierto placer leer en letras de molde con olor a libro nuevo ese mágico verso: «Cualquier noche los gatos de mi callejón cantarán a gritos esta canción?»

Fernando Márquez, «El Zurdo», Poch, Mercedes Ferrer, Corcobado o Julián Hernández encuentran en el libro su momento de «graduación de algunas de sus canciones», siempre expuestas con un breve estudio de la obra, de sus temáticas e influencias, de los discos y de los momentos más señalados de sus carreras. Pero la antología diversifica su interés rockero por derroteros bien interesantes y hasta cierto tiempo distintos: Kiko Veneno o Pablo Guerrero, Robe Iniesta -sin duda, el más maldito de la lista-, Juan Perro o Bunbury. El último que llega a esta nómina de «viejos dinosaurios del rock español» es el dúo Astrud -poco sospechosos de hacer un rock al estilo de los precitados-. Salto en el tiempo para una recopilación que encuentra más influencias estéticas claras en el pasado y en los protagonistas de «aquellos tiempos».

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domingo, 1 de junio de 2008

Un tesoro en sepia

Reportaje publicado el día 01/06/2008 en El País


NURIA TESÓN. Madird.- Lo que el lector podrá tener en sus manos el próximo domingo, de la mano de EL PAÍS, es un verdadero Tesoro, una joya gráfica en sepia que recorre íntimamente lo que fue la Gira del Milenio de uno de los grupos más emblemáticos que ha parido el rock en esta Iberia que ellos llamaron sumergida. Tesoro es también el título de una canción de El espíritu del vino, de Héroes del Silencio. La favorita de la fotógrafa Jose Girl (Zaragoza, 1977), "aquello que normalmente no se muestra", cuenta ella. La artista ha recogido a través de su objetivo las inquietudes y pasiones, los medios tiempos, el vértigo, la vorágine y el estruendo del tour y de sus integrantes.

Los que se lo perdieron y los que lo disfrutaron podrán recorrer los claroscuros de la gira en este libro y disfrutar de buen rock con el DVD del concierto de Valencia: el último, el más extenso en temas, el de la despedida (dicen). Libro y DVD podrán comprarse junto al diario el próximo domingo por 11,95 euros.

Pablo Ferrer, maño, periodista del Heraldo de Aragón y cronista incansable del evento, ha puesto palabras a la imagen para los lectores de este diario de gira que da testimonio de que, a veces, se producen milagros.

Parecía que nunca iba a llegar el día pero, a mediados de 2007, Héroes del Silencio anunciaron su vuelta a los escenarios después de 11 años de ausencia. Primero fueron rumores y luego un anuncio oficial, largas colas en cajeros automáticos, horas de espera en tiendas de discos de madrugada, desembolsos exorbitados en reventa... todo por conseguir una entrada para alguno de los 10 únicos conciertos que ofrecerían Enrique Bunbury, Juan Valdivia, Pedro Andreu y Joaquín Cardiel. Sólo cuatro en España (doblete en su tierra, Zaragoza, en plenas fiestas del Pilar; Sevilla y Valencia).

Llegó Guatemala, después Buenos Aires, Los Ángeles, México... y España. La Romareda se venía abajo aquel 12 de octubre que dejó caer todo el agua del Ebro sobre los asistentes antes de dar una tregua para que el concierto pudiera celebrarse. El público se desgañitaba y periodistas y fotógrafos se afanaban por encontrar las palabras o el encuadre capaz de captar la magnitud de lo que allí ocurría. En el foso, entre los maromos de seguridad, se vislumbra una figura menuda, pelo lacio, oscuro y cámara enorme. Jose Girl se mueve como pez en el agua: ahora en el provocador, luego en el escenario principal. Después vendrán Sevilla (La Cartuja en la prueba de sonido y una mirada íntima desde la habitación de un hotel momentos antes del concierto) y Valencia con aroma a despedida. Quién sabe hasta cuando. Ellos lo dijeron: "Casi nunca las cosas duran para siempre...".

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martes, 27 de mayo de 2008

La sociedad artística de Bunbury y Raphael

Reportaje publicado el día 27/05/2008 en Popes80


ALBERTO GARCÍA VALDEGRAMA.- Tras tres años de inactividad discográfica lo nuevo de Raphael ya está en las tiendas, 'Cerca de ti'. Se comercializa en una edición básica con 15 temas y una en formato “lujo” que contiene un DVD con 20 canciones en directo grabadas en el Teatro Gran Vía en la Gira con mismo título que inició en 2006 acompañándose instrumentalmente con la sola presencia de un piano.

'Cerca de ti' lleva ritmos que van desde el bolero o swing hasta una composición con aire a ranchera. Ahora, composición de Enrique Bunbury ha sido elegido como el primer single de este disco del que también tiene la autoría de tres títulos más: Sólo una vez más, Ven a caminar conmigo y Soy como soy. "El Niño", como se le conoce artísticamente, ya ha anticipado que junto a Enrique aún faltan muchas cosas por hacer.

La admiración de Bunbury por Raphael, al que considera el "Tom Jones" español se volvió mutua en 2001 cuando publicó tras su éxito teatral 'Jeckyl y Hide' un disco de versiones de temas de los 80 y 90 como Raphael, maldito Raphael, título inspirado en uno de los temas incluidos y que también fue primer single, maldito Duende del ex vocalista de Héroes del Silencio y que el propio autor la explicaba como una canción que versa sobre la cocaína y lal noche.

En 'Raphael, de vuelta' editado en 2003 volvió a incluir 2 temas suyos, Desmejorado, que comparte firma con Bushido –Shuarma (Elefantes), Morti (ex fantástico hombnre Bala) y Carlos Ann- y "Dos clavos a mis alas". Curiosamente en este mismo disco Raphael versionó 2 temas que anteriormente ya había hecho Bunbury: Vámonos y Ven a caminar conmigo.

Raphael es una referencia para todo tipo de artistas y con una trayectoria profesional imbatible. Su voz indiscutible y su sello interpretativo genuino le ha hecho alcanzar un lugar de honor en la historia de la música. En 1982 le fue otorgado el Disco de uranio por los 50 millones de copias vendidas de “Raphael: ayer, hoy y siempre” en formato doble en LP y cassette. Es el único artista que ha conseguido este mérito que fue creado especialmente para reconocer esa cifra de ventas conseguida y que complementa con 50 discos de larga duración publicados, 3 Nominaciones a los Premios Grammy, 326 discos de oro y 49 discos de platino.

A continuación ofrecemos la letra de Ahora, canción de Bunbury que es el primer single del último disco de Raphael:

Ahora que el tiempo ha pasado y he dejado de lado
la competicion, que veo mas claro, que escucho mejor,
doy gracias por a ver llegado hasta aqui.

Ahora que han pasado los años intensamente vividos, exprimidos,
sigo en forma, no estoy cansado y tengo decidido retrasar el
final.

Ahora puedo decirlo mas alto, pero no puedo mas claro, todo lo
que en el mundo yo he amado es una cancion, un teatro y a ti.

Ahora que no pueden hacerme daño, que tengo sus aplausos y
los besos que tu me das, que aburrido que desgraciado sin
tenerte a mi lado y sin poderles cantar.

Ahora puedo decirlo mas alto, pero no puedo mas claro, todo lo
que en el mundo he amado es una cancion, un teatro y a ti
es una cancion, un teatro y a ti.

Ahora sin remordimientos ni disculpas ni una mala excusa
que dar para olvidar la conciencia tranquila una pas profunda
a mi modo he dado todo lo que soy.

Ahora puedo decirlo mas alto, pero no puedo mas claro, todo lo
que en el mundo he amado es una cancion, un teatro y a ti
es una cancion, un teatro y a ti
es una cancion, un teatro y a ti.
Ahora puedo decirlo mas alto, pero no puedo mas claro.

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jueves, 1 de mayo de 2008

El mundo en un 'click'

Reportaje publicado el día 01/05/2008 en Canarias 7


ARANTZA PRÁDANOS. Madird.- En siete centímetros y medio de plástico de colores cabe el mundo entero. De las guerras púnicas a los cascos azules de la ONU, de la historia de la piratería a un concierto de Los Héroes del Silencio. ¿Que qué tienen en común? Nada. Sólo que todas estas citas y cualquier episodio real o ficticio se pueden recrear con unas figuritas inconfundibles, quizá los juguetes de mayor éxito de la historia.

Desde su nacimiento, en 1974 en Alemania, los clicks de Playmobil han dado la vuelta al mundo. En España reinaron a finales de los 70 bajo la marca Famobil. En total, más de dos billones de ejemplares que han generado una legión de fanáticos, un próspero mercado de compraventa y un coleccionismo inimaginable que trasciende a sus destinatarios originales, los niños, para coronarse en el mundo adulto.

La Asociación Española de Coleccionistas de Playmobil reúne desde 2005 a 260 socios y a muchos seguidores de los muñequitos articulados. Su punto de encuentro es la Red. Foros, chats, y páginas web como www.somosclicks.org o www.playclicks.com aglutinan a treintañeros nostálgicos que echaron los dientes jugando con los clicks piratas, romanos, indios, vaqueros... y a otros que se engancharon siendo ya padres. "Yo ya pasaba de los 40. Fue cuando tuve que comprarles un regalo a mis hijos que no fuera la 'playstation' ni nada electrónico", recuerda Javier Sagredo, presidente de la Asociación.

Junto con otros 'playclicks', Sagredo ultima detalles para una cita nada virtual. Del viernes al domingo se rendirán a su pasión por estos hombrecillos rígidos en la V Feria Nacional de Coleccionistas de Playmobil. En la madrileña Casa de Campo, en un recinto a la altura de las expectativas creadas en pasadas ediciones, celebradas entre Madrid y Barcelona. "El año pasado tuvimos colas todos los días, así que este año hemos apostado a lo grande", asegura. Unos 1.500 metros cuadrados para exponer 20 dioramas con casi todas las series de Playmobil y novedades a tono con la fecha. Los clicks recrearán los fusilamientos del 2 de mayo y la carga de los mamelucos. Efeméride aparte, 50 buques y galeones escenificarán una batalla naval en 50 metros cuadrados; la Roma imperial en una extensión similar, justas medievales, el salvaje Oeste, la ciudad moderna... Habrá vendedores nacionales y otros llegados ex profeso de Alemania, con series de clicks nuevas y piezas descatalogadas.

"Esto lo hacemos por amor al arte", explica Sagredo. La recaudación de ferias y otras exposiciones de clicks organizadas hasta ahora por la Asociación Playclicks, como la última en marzo a la vera del Pilar, en Zaragoza, se invierte en la compra de regalos para niños hospitalizados, y en breve también para los hijos de reclusas que viven con ellas en las cárceles.

Juego e Historia

¿Y qué hacen hombretones hechos y derechos jugando con muñequitos de plástico diseñados para los chiquillos? "Pues divertirnos y crear mundos", se defiende el presidente de la Asociación de Coleccionistas. Para sus fans, los clicks son simpáticos, inofensivos y sacan al zangolotino que todos llevamos dentro. "Tenemos socios curas, abogados, magistrados, médicos, ingenieros, economistas, hosteleros... en la Asociación somos un reflejo de la sociedad", explica.

Le echan horas a la afición. Los más creativos rebuscan piezas originales o las inventan para dar verismo al cuadro escenificado. "En teoría los clicks no se desmontan pero nosotros lo hacemos, les cambiamos piezas, cuerpos, cabezas, los 'customizamos', se pintan para darles personalidad propia, se usa látex, resina para los complementos, masillas, cualquier cosa moldeable", refiere Sagredo. En el fondo de ese empeño late además un esfuerzo de recreación histórica que valoran en los centros educativos donde montan sus dioramas. "Se puede contar la historia del mundo en clicks", explicarles los críos que una vez los dinosaurios dominaron la Tierra o que un tal Aníbal cruzó los Alpes con sus elefantes para luchar contra los romanos.

Y luego está el pozo sin fondo del coleccionismo. Gente que colecciona las cajas sin abrir, otros buscan figuritas antiguas, series limitadas fabricadas sólo en algunos países - como los españoles de Famobil, Famosa con licencia de Playmobil, entre 1976 y 1982-, rarezas varias... En 'eBay', el portal de compraventa y subastas por internet, hay hoy unos 800 clicks y complementos a la espera de una transacción. Algunos alcanzan precios astronómicos para juguetes que, según el formato, figura individual, caja mediana o grande, oscilan entre los 2,50 y los 100 euros. En el zoco virtual las cajas raras pueden cotizarse arriba de 300 euros, o 75 euros un click 'príncipe' promocional de una conocida marca de galletas.

Hijos de una crisis.

Los clicks nacieron en plena crisis del petróleo de los 70. Escaseaba el plástico, así que en la fábrica Gebro, en Baviera -creadores del hula hoop en 1958-, decidieron recortar gastos de producción y el tamaño de los juguetes. A los clicks los alumbraron de 7,5 centímetros. Primero sólo hombrecitos, luego llegaron las mujeres y años después niños, de 5,5 centímetros, y bebés, de 3,5.

Al principio doblaban únicamente la cintura y los brazos arriba y abajo; más tarde ganaron algo de movimiento, pero sin perder su semirrigidez ni su sonrisa características. Hay unas 500 figuras en el surtido de Playmobil, donde no caben ni los personajes de fama efímera ni las escenas de violencia y agresividad, aunque los fans se las arreglen para montar batallas lo más realistas posibles con semejante material.

Las líneas clásicas apelan al mundo pirata, Roma, el medievo, el Oeste americano, y las actuales van por gremios, obreros, deportistas, médicos, etc. Los clicks se heredan de padres a hijos porque su plástico se precia de ser casi indestructible. Y en aras de la corrección política, las figuras femeninas hace tiempo que dejaron de lucir minifaldas; hoy prefieren el pantalón o la falda larga.

El grupo Geobra Brandst„tter es el primer fabricante alemán de juguetes por facturación, 427 millones de euros en 2007. Exportó el 64% de su fabricación.

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Lo nuevo de Bunbury se llamará 'Hellville de Luxe'

Reportaje publicado el día 01/05/2008 en El País


El músico maño retoma su carrera en solitario tras la exitosa gira de Héroes del Silencio

VERÓNICA COSTILLA. Madrid.- Enrique Bunbury, ex líder de Héroes del Silencio, ha grabado un nuevo trabajo en solitario titulado Hellville de Luxe, nombre del estudio y la vivienda que posee en el Puerto de Santa María (Cádiz), donde actualmente reside el cantante zaragozano.

Bunbury había aparcado temporalmente sus proyectos musicales para centrarse en la vuelta a los escenarios de su antigua banda, Héroes del Silencio. La multitudinaria gira del grupo recorrió parte de Latinoamérica y España durante el año pasado haciendo las delicias de todos los nostálgicos del mítico grupo.

Ahora, tras el supuesto adiós definitivo de los Héroes, Enrique Bunbury presenta Hellville de Luxe, un trabajo que se publicará en octubre y que ha sido producido por Phil Manzanera, que también se encargó de Radical sonora, el primer disco en solitario de Bunbury, y de dos álbumes de Héroes Del Silencio, Senderos de traición y El espíritu del vino.

Los músicos que han participado en el álbum y que acompañarán a Bunbury en la gira son Álvaro Suite, Jordi Mena, Robert Castellanos, Jorge Rebenaque y Ramón Gacías. La gira comenzará en la eria de Muestras de Zaragoza el 6 de Septiembre.

Inquieto Bunbury

Es un músico prolífico, como ha estado demostrando durante los últimos años y desde la primera separación de Héroes. En 2006 presentó El Tiempo de las Cerezas, un proyecto junto al músico asturiano Nacho Vegas, con el que ofreció un único concierto en Barcelona que además se grabó en dvd.

El disco Bunbury Freak Show también reflejaba en imágenes la gira circense que compartió con Iván Ferreiro (ex Piratas), Mercedes Ferrer, Nacho Vegas, Adriá Puntí, y Carlos Ann. El viaje a ninguna parte, su último trabajo en solitario, alcanzó los primeros puestos de las listas de ventas españolas en 2004, al igual que Flamingos (2002), Pequeño (1999) y Radical Sonora (1997).

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viernes, 25 de enero de 2008

Héroes sin precedentes

Reportaje publicado el día 25/01/2007 en El Día


"Héroes del Silencio Tour 2007" es un disco doble y DVD que recoge los mejores momentos de la que se convirtió en una de las más trascendentes giras de los últimos tiempos en el rock en español.

Una decena de conciertos, dos continentes y más de 500 mil espectadores son las cifras sin precedentes en las que se apoyó el Tour 2007 de Héroes del Silencio. Los que disfrutaron con la gira y aquellos que se quedaron sin asistir a los shows tendrán la oportunidad de ser parte de este acontecimiento a través de una muy completa edición.

El trabajo supone un recorrido exhaustivo por la gira, con el concierto íntegro ofrecido en el Foro Sol de Ciudad de México a principios del pasado mes de octubre, los "cómo se hizo" de siete de las ciudades en las que actuaron y el documental de sesenta minutos "Vuelo privado" producido por Charlie Manzanera, hijo de Phil Manzanera, productor del grupo.

Las canciones y las ciudades donde se grabaron los CD y DVD que aparecen en las tres diferentes ediciones de "Héroes del Silencio Tour 2007" son, en el caso del CD 1, "El estanque", "Deshacer el mundo", "Mar adentro", "La carta", "La sirena varada", "Opio", "La herida", "Apuesta por el r'n'r", "Héroe de leyenda", "Con nombre de guerra", "No más lágrimas" (México DF); "Agosto" (Guatemala); "Flor venenosa" (Monterrey); y "Despertar" (Valencia).

"Nuestros nombres", "El mar no cesa", "Entre dos tierras", "Maldito duende", "Iberia sumergida", "Avalancha", "Oración", "Tesoro", "La chispa adecuada", "En brazos de la fiebre" (México DF); "Bendecida" (Los Angeles); "Tumbas de sal" (Sevilla); "Malas intenciones" (Zaragoza); y "Fuente esperanza" (Buenos Aires) integran el CD 2.

Héroes del Silencio es una de las agrupaciones de rock más trascendentes en la historia del género en idioma castellano, y por ello su reunión causó tanto fervor entre propios y extraños.

Desde su disolución, y amén de que muchos de los fans de Héroes del Silencio pudieron disfrutar de la música de su líder Enrique Bunbury como solista, muchas fueron las voces que pidieron una reunión.

Y, finalmente, para el beneplácito de la gran cantidad de seguidores que el grupo español tiene alrededor del mundo, y tras una cuantiosa reedición de su discografía, la gran noticia llegó. Los músicos volvieron a tocar juntos y ahora ofrecen a sus fans el trabajo "Héroes del Silencio Tour 2007".

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lunes, 31 de diciembre de 2007

Héroes del Silencio en la prensa musical

Han sido numerosos los medios que se han hecho eco de la vuelta y los conciertos de Héroes del Silencio en estos meses. Aquí citamos algunas apariciones recientes pero en medios musicales españoles.

En Popular 1 (una de las revistas que desde el principio han tenido un gran respeto por Héroes del Silencio), el mes pasado publicaron una crítica del concierto de Sevilla y también podíamos encontrar una nota en la que hablaban del libro de Pep Blay. Además nos han comunicado que el número de Enero incluirá una entrevista a Joaquín Cardiel donde hablará de toda la discografía de Héroes, la gira nueva, su nuevo disco en solitario, sus conexiones con los Ramones, The Cult, Robert Plant y Black Crowes...

This is Rock en su número de Diciembre incluye un comentario sobre el concierto de Valencia además de una entrevista a Gonzalo Valdivia. En la página oficial del guitarrista podemos encontrar la entrevista aparecida en la revista, aunque parece ser que no la han reproducido fielmente, por lo que han colgado la versión sin retocar que puedes leer aquí:

http://www.gonzalovaldivia.com/general800.htm

Heavy Rock se hacía eco en su número de Noviembre del espectacular concierto que Héroes dieron en el Foro Sol de México dedicándoles una página. En el número de Diciembre vuelven a aparecer entre las páginas de la revista pero esta vez con una página dedicada al último concierto que ofrecieron en Cheste. La valoración del concierto por parte del que la escribe (Juan Destroyer) digamos que es intermedia, como así lo demuestra el barómetro de puntuación. Y en la página del director de la revista, http://www.mariskalrock.com/, podemos encontrar esta crítica del concierto del 12 de Octubre en la Romareda de Zaragoza:

http://www.mariskalrock.com/ampliacion.php?Id=4499

En la revista Kerrang, Bunbury protagonizaba la portada del número de Noviembre con el titular “Take the money and run...” (imaginamos que con este comentario sería un pensamiento de los responsables de la revista por aprovecharse de la vuelta de Héroes y sacarlos en la portada para vender más revistas... En fin...). Dentro de la revista y a través de cuatro páginas, se analiza el concierto que dieron en Buenos Aires ilustrado con fotos del mismo. Nuevamente la revista Kerrang en el mes de Diciembre ha preparado un especial sobre el grupo donde repasa los cuatro conciertos por España a través de 4 páginas.

Desde la web (lamentablemente la edición en papel desapareció de los kioscos) Efe Eme publicaron en su edición de Octubre esta crónica del concierto de 10 de Octubre en Zaragoza:

http://www.efeeme.com/revista/revista_ficha.aspx?ids=2&id=1119

Otra revista virtual es la que realizan cada semana el equipo de Zona de Obras con su “Obrero Digital”. En su número 32 dedicaron portada a Bunbury y dentro anuncian la aparición de la edición inminente del “Tour 2007”. Aquí puedes descargarlo:

http://www.zonadeobras.com/elobrerodigital/default.asp?
tipo=1&pdf=41&Nc=12%2F16%2F2007+6%3A38%3A18+PM


También en el número de Diciembre de la revista Rolling Stone podemos encontrar un pequeño apunte sobre el concierto en Valencia y sobre el material que han editado.

Y por último, en la renovada revista Ruta 66 aparece una reseña del grupo en un artículo dedicado a los comebacks que se han producido en los últimos años.

Como ya se sabe en este tipo de cosas, cada uno tiene su visión de los conciertos, así que cada uno opine lo que quiera.

Aquí puedes descargarte algunas de estas apariciones:

http://www.mediafire.com/?bjlimjzmfmq

Juan Garrancho

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domingo, 11 de noviembre de 2007

Héroes, una puerta abierta

Reportaje publicado el día 11/11/2007 en El Periódico de Aragón


Tras el éxito de la gira de su regreso temporal, los miembros del grupo zaragozano estudian continuar con el proyecto y su actual repliegue podria no ser un carpetazo definitivo a su larga trayectoria.

GARZA AGUERRI. Zaragoza.- Cuando todavía no se han apagado los ecos de la triunfal gira de reencuentro de Héroes del Silencio, los seguidores de la banda se resisten a pensar que todo fue un sueño cumplido y que ya nunca volverán a ver al grupo sobre un escenario. ¿Nunca?

Más allá de los problemas surgidos en el último concierto de Valencia, de los que el grupo en sí mismo no tuvo la culpa, la imagen que ha dejado el tour es la de un grupo grande, capaz de arrastrar masas como ninguna otra banda de rock en español pueda imaginar. Y también la de unos músicos en plenitud, que han alcanzado sobre el escenario una de las cimas más altas de su carrera. Así lo han valorado los miles de fans y también los propios miembros del grupo, que han sido los primeros sorprendidos por la repercusión de su regreso tras 11 años de separación.

Y son precisamente estas dos premisas, la del éxito de público y la del potencial como banda de rock de Héroes del Silencio, las que abren una la puerta a la esperanza. ¿Por qué dilapidar un capital musical tan importante?

A pesar de que desde el principio los músicos reiteraron una y otra vez que sólo iban a celebrar 10 conciertos a modo de reunión nostálgica para celebrar los 20 años del nacimiento de Héroes; y que Bunbury haya anunciado un nuevo disco en solitario para el próximo año, la continuidad de la banda no es, en estos momentos, una posibilidad remota. Más bien al contrario. De hecho, la probabilidad de seguir, aunque sea con giras limitadas, e incluso la de grabar nuevos discos, es una opción que los miembros del grupo barajan seriamente.

Y es que los resultados obtenidos tras la gira, con más de 220.000 espectadores en los cuatro conciertos españoles, y una cifra todavía superior en su periplo americano de seis actuaciones, es algo que no ha pasado desapercibido para el líder de la banda, Enrique Bunbury, artífice de este primer regreso temporal.

Con una sólida y aclamada trayectoria en solitario, pero al mismo tiempo lejos de la aceptación multitudinaria de Héroes, Bunbury ha recuperado en esta gira su condición de gran estrella del rock. Es verdad que lo ha demostrado en cada actuación a nivel personal, ya que nadie puede negar que por la clase y la categoría ofrecida como intérprete haya en el ámbito latinoamericano un artista superior en este género. Pero también es verdad, y él es consciente, que con Héroes detrás (o con él al frente ), se amplifica su figura.

Así las cosas, habría sido el propio Bunbury el que ha puesto de nuevo en marcha la idea de no cerrar para siempre Héroes. Una propuesta que Pedro Andreu y Joaquín Cardiel parecen ver, en principio, con buenos ojos, y que tiene, sin embargo, la reticencia de Juan Valdivia, quien no estaría dispuesto a seguir. Gonzalo Valdivia, su hermano y acompañante en esta gira de diez conciertos, sería su sustituto.

No hay nada confirmado, tan sólo que la posibilidad está en estudio, pero los fans pueden seguir soñando. Más difícil parecía hace unos meses que el grupo, después de 11 años, se volviese a reunir nunca más. Y el milagro se produjo. Mientras, a partir del 18 de diciembre sus incondicionales podrán disfrutar del doble CD-DVD que recoge el concierto que realizaron en el Foro Sol de México D.F. Testimonio de La gira del milenio, pero quizá no el legado último.

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jueves, 11 de octubre de 2007

España se rinde ante Héroes del Silencio

Reportaje publicado el día 10/10/2007 en Aragón Digital


Han llegado de todos los puntos de la Península Ibérica y de fuera de las fronteras españolas para ser testigos del primer concierto que Héroes del Silencio ofrece en Europa durante su gira de regreso. Cientos de seguidores se han adueñado del entorno de la Romareda con un uniforme casi idéntico: pantalones vaqueros y camiseta negra con el emblema del grupo.

PILAR ARTIAGA. Zaragoza.- Unas mil personas compartiendo nervios. El entorno del estadio de la Romareda ha sido literalmente ocupado por cientos de aficionados que esperaban a su grupo, al grupo de rock más importante de España. Las críticas siempre decían que lo mejor era su directo. Muchas palabras harían falta para definirlos, pero a la vez muy pocas. Ellos son Héroes del Silencio.

Otro 10 de octubre para el recuerdo, para la historia dentro de la banda zaragozana. Era 1996 cuando Enrique Bunbury anunció la disolución de Héroes del Silencio, aunque en Los Ángeles. Diez años antes, el 10 de octubre de 1986, actuaban por primera vez en el estadio de La Romareda, aunque aún no como cabezas de cartel, sino acompañando a Franco Battiato y a El Último de la Fila. De esta manera, 21 años después, exactamente, Héroes del Silencio saltan al escenario montado para esta gira 2007, como únicos y exclusivos protagonistas.

El ambiente ya se notaba en las afueras del estadio de La Romareda. Como no podía ser menos es una zaragozana, Susana, la que más tiempo lleva esperando para entrar a ver a la banda. Ella vive actualmente en Londres y ha vuelto a su ciudad natal exclusivamente para ver al grupo.

De más cerca viene Raúl, de San Sebastián. A pesar de que la gira está cerrada esperan volver a ver a sus Héroes tras el concierto de Valencia del día 27. “¿Quién sabe?”, se pregunta Raúl, “ellos dejan la puerta abierta y dan respuestas ambiguas ante la posibilidad de seguir, de parar. Entonces, se puede esperar cualquier cosa, y los positivos pensamos lo mejor”.

Son muchos los que estaban esperando este momento. Tanto que han decidido empaparse con esta gira. Como Felipe, de Ciudad Real, que tiene entradas para todos sus conciertos en España. Para Antonio, también ciudarrealeño, ha supuesto un antes y un después en su vida: “Hace cinco años, durante mi primer año de carrera, estuve escuchando el recopilatorio 84-96 y he venido porque me marcó mucho”.

Hace unas horas han llegado los más rezagados, como Víctor, un onubense que sigue el a los Héroes desde los inicios del grupo y que se afirma que se conoce “todas sus canciones, hasta las de los antiguos discos pirata”.

La llamada a Perséfone

A pesar de la firme amenaza del cielo, no habría habido lluvia suficiente que calara en las decenas de miles de fan y les aguara la fiesta, una celebración con la que han soñado durante una década. La banda siempre ha sido accidentalmente consciente de los símbolos y de su trascendencia. De ahí, que desde el principio hayan usado “El canto a la sirena”, un canto legendariamente irresistible, para saltar al escenario

En ese momento, las siluetas de los cuatro componentes se proyectarán en una sábana. Como dice la voz femenina en su canción introductoria “hice lo que pude por sonreír”, pero los héroes no sonríen porque va en contra de su credo. Sin embargo, entre el público muchos vivirán una condensación de emociones, que jamás serán capaces de concretar, pero lo habrán vivido.

Sin que se oiga, en silencio y tras esa cortina, les preguntarán si han soñado que soñaban con ellos. Asentirán, mientras escuchan los primeros acordes de "Estanque". La cascada desaparecerá y se llevará once años por delante.

A partir de ahí, la producción del concierto en nada se parecerá a los shows de entonces. La puesta en escena contará con juegos de luces, pantallas gigantes que enmarcan la actuación y ayudan a seguir el desarrollo a los asistentes, más otros dos paneles en horizontal situados al fondo del escenario sobre los que se proyectarán videos sincronizados con las canciones como se ha podido ver en las últimas giras de las megabandas de rock del panorama como Red Hot Chili Peppers o U2, además de una pasarela similar a la que grupos como Rolling Stones utilizan para la interpretación de las canciones más íntimas, y que al tiempo que parte en dos a las primeras filas.

Así, el espectáculo preparado para ambos conciertos será uno de los más espectaculares realizados en el estadio de La Romareda, con dos vídeos (LED y retroproyector), 550.000 watios de luz y 300.000 de sonido, además de dos escenarios. Uno de ellos, el principal, de 22 metros de altura, será el más grande jamás montado en este estadio de fútbol.

Atendiendo a las canciones que han venido tocando en sus conciertos americanos, en el repertorio podrían estar "Estanque", "Deshacer el Mundo", "Mar adentro", "La carta", "Sirena Varada", "Agosto", "Opio", "La Herida", "Malas Intenciones", "Apuesta por el Rock ´n´ Roll", "Héroe de Leyenda", "Con nombre de guerra", "No más lágrimas", "Nuestros nombres", "Oración", "Entre dos tierras", "Maldito Duende", "Iberia sumergida", "Avalancha", (bis) "Tesoro", "La Chispa adecuada", "El mar no cesa", "Tumbas de sal" y "En los brazos de la fiebre".

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miércoles, 10 de octubre de 2007

"El endiosamiento que demuestra Héroes del Silencio está fuera de lugar"

Reportaje publicado el día 09/10/2007 en Aragón Digital


Matías Uribe sabe cómo son. Los conoce desde que empezaron a dar sus primeros pasos en el mundo de la música. Asegura que han ganado en madurez y en experiencia, pero que han perdido frescura y calidad humana. Ahora ha recogido todas esas vivencias en “El sueño de un destino”, un libro que repasa la cuenta atrás de un milagro.

DIEGO GUILLÉN. Zaragoza.- Tenía claro que Héroes del Silencio iba a triunfar. Lo pregonó por los cuatro vientos y compartió con ellos los primeros años de sus carreras incluso antes de que fueran el cuarteto “glorioso”, como él dice. Con el tiempo se convirtió en su confesor, en su crítico musical y en su amigo, con quien poder comerse unas croquetas congeladas o con quien compartir grabaciones inéditas. Comenzó a escribir en Heraldo de Aragón en 1978 y desde entonces sigue plasmando con devoción su amor por la música.

Pregunta.- ¿Es Matías Uribe quien más sabe de Héroes del mundo?
Respuesta.- Yo diría que no. Los fans saben más, aunque yo he tenido el privilegio de seguirlos desde el principio, desde antes de que se formaran, y hasta ahora mismo. Pero, ¿saber más de Héroes? Pregúntele a cualquier fan que seguro que sabe hasta la horma del zapato de Bunbury.

P.- Pocos fans habrán cenado en casa de Bunbury o les habrán telefoneado para que escuchen una canción.
R.- Me siento un privilegiado, aunque forma parte de mi oficio porque no solamente se ha producido con Héroes, sino con otros muchos grupos que te mandan sus maquetas y te ponen por teléfono canciones. Amaral, por ejemplo, me acaba de poner por teléfono las nuevas canciones que están grabando. Forma parte de mi papel como periodista y como crítico. Y en cierta forma es un privilegio y un honor que los músicos tengan esa confianza conmigo.

P.- Por cierto, como dice en el prólogo, es un libro muy oportuno.
R.- Oportuno u oportunista, cada cuál dirá. Pensaba que era un libro oportunista, aunque no quería aprovechar la euforia del retorno para volver más locos a los fans. Pero lo que ocurre es que hubo un momento en que empecé a leer cosas tan inexactas, como por ejemplo que habían llenado el Bernabéu cuando jamás habían tocado allí, que decidí escribir el libro. A lo mejor sigue siendo oportunista, pero por otra parte también es oportuno en cuanto deshace entuertos e inexactitudes.

P.- ¿Qué novedad aporta este libro?
R.- Básicamente la biografía de Héroes está contada y yo no quería hacer un libro morboso. Para contar cosas muy desconocidas seguramente habría que hurgar en las vidas privadas de cada uno de ellos. Conozco detalles privados, pero eso forma parte del periodismo rosa y yo no soy un periodista rosa. Sin embargo, sí hay algunos aspectos que no se conocían o que no estaban bien aclarados. Uno importante es la entrada de Alan, el guitarrista mexicano. Yo creo que en el libro queda reflejado por qué entra Alan en el grupo.

El contrato con EMI

P.- También aclara cómo Héroes llegó a EMI.
R.- Sí. Siempre se habla de Gustavo Montesano y en el libro relato mi experiencia, que es muchísimo anterior a la Gustavo. Más o menos transcribo la conversación que mantuve en Salamanca con el director de EMI en ese momento, Carlos Sanmartín, quien ha corroborado mis palabras. Es decir, Héroes del Silencio llega a EMI a través del autor de este libro. Y como éste, creo que hay bastantes detalles interesantes, que yo creo que deshacen algunos tópicos y rompen muchas inexactitudes.

P.- Así que Matías Uribe es en cierto modo el padre de Héroes.
R.- Pues tengo mis años, pero no me importa decir que soy el papá de Héroes del Silencio en ese aspecto. En un libro que se publicó hablaban de Matías Uribe como el descubridor de Héroes del Silencio. Creo que no es tanto, ni mucho menos, pero sí es cierto que desde el primer momento aposté muy fuerte porque veía en ellos unas condiciones tremendas para el éxito.

P.- ¿Por qué lo tenía tan claro?
R.- Héroes del Silencio era una mesa con cuatro patas muy bien asentadas: canciones, imagen, trabajo y credo en su oficio y en lo que estaban haciendo. Y yo pensaba que eso iba a tener un reflejo tarde o temprano en la música española, no pensaba tanto en el éxito internacional, porque quedaba mucho más lejos y fue una sorpresa para todos, pero sí en el éxito primero regional y después nacional. Y por eso aposté muy fuerte por ellos.

P.- Y escribió en Heraldo: “Buscan afanosamente el triunfo. Lo tendrán”.
R.- Sí, bueno… No quiero ser petulante ni colocarme ninguna medalla. Ahí están las hemerotecas que hablan de la labor que hice tanto yo como otros colegas. Y sobre todo hablan de un medio de comunicación, como Heraldo de Aragón, que nunca me puso la menor cortapisa para poder escribir de ellos. Esa frase que cita está dicha en el año 85 cuando todavía son un trío y aún no se ha formado el cuarteto glorioso. En ese sentido fui un poco profeta, la faena es que para la lotería no tengo la misma suerte.

P.- Han transcurrido 22 años desde que escribió esa frase, ¿qué ha ganado Héroes por el camino?
R.- Ha ganado en madurez y en experiencia, pero también han perdido por el camino otras cosas como la frescura. Han ganado mucho endiosamiento sobre todo en esta vuelta. Para mí creo que es un desaire a los fans porque no han querido hacer ningún tipo de aparición pública para explicar el porqué del retorno. Y yo creo que un gran artista como Héroes, lo hacen los grandes como Springsteen o Bob Dylan, tiene que dar más la cara con los fans. Evidentemente donde se habla de verdad es sobre el escenario, pero también las grandes estrellas hablan antes y después. Ese endiosamiento que tienen y están demostrando está fuera de lugar.

Unos héroes inaccesibles

P.- Pero, ¿no es parte de su imagen?
R.- Sí, pero con la gente cercana no ha sido así. Yo siempre he tenido, con algunas dificultades en algún momento, la posibilidad de acudir a sus domicilios o ellos al mío. Bunbury ha estado muchas veces en mi casa y en estos momentos hay que poner teléfono rojo con los dioses y no lo coge nunca, lo coge su mánager siempre. Para hacer el libro no he podido contar con la colaboración directa de ellos. Todo lo que he podido hacer ha sido siempre a través de los mánagers. En este aspecto, han perdido un poco de calidad humana.

P.- ¿Ya no son como eran?
R.- Han perdido calidad humana. Una persona que olvida los orígenes y a los que han estado cerca de ellos y les han apoyado desde el principio es en cierta manera como aquel que renuncia a la familia y al entorno porque un día le toca la bonoloto. Es una cosa que está muy fuera de lugar. Y en la última rueda de prensa que ofrecieron en Zaragoza sólo estuvieron Joaquín y Pedro cuando debería haber estado allí todo el grupo. Hasta ahora los cuatro no han hecho piña en ningún sitio.

P.- ¿Significa eso que no se llevan del todo bien?
R.- La relación en estos momentos es, como dirían los economistas, coyuntural. Nada más.

P.- Incluso parece que Bunbury está pidiendo perdón en el texto que ha escrito para el libro.
R.- Parece que no se encuentra muy cómodo con que le hayan puesto el pasado delante. Y posiblemente ese texto, que es un poco metafísico, está diciendo entre líneas que ese pasado no le gusta. No lo sé. Parece que se revuelve un poco contra eso, que no le gusta.

P.- Siendo tan amigo de Héroes, ¿no es muy difícil no ser complaciente?
R.- No, no. El papel del periodista y del crítico está por encima de la amistad que evidentemente existe. Es difícil, pero en mi caso he tratado de mantener siempre mi papel y mi oficio antes que la amistad.

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La cuenta atrás del milagro

Reportaje publicado el día 09/10/2007 en Aragón Digital


Hace diez años decidieron tomarse un descanso y cuando parecía que ya no volverían, se produjo el milagro. Héroes del Silencio vuelven a los escenarios y su confidente y amigo Matías Uribe ha repasado toda su trayectoria en “El sueño de un destino”. Un libro, editado por Heraldo de Aragón, repleto de curiosidades y anécdotas.

DIEGO GUILLÉN. Zaragoza.- “Las ansias de modernidad de la recién estrenada democracia y sobre todo los ecos de la new wave británica y de la Movida madrileña (…) abonan, milagrosamente, el desierto y en él brota el grupo de rock más grande de la historia musical española”. Con esta rotundidad empieza Matías Uribe el primer capítulo de “El sueño de un destino”, el oportuno y particular libro de memorias que sale al mercado coincidiendo con el regreso de Héroes del Silencio a los escenarios.

“La memoria es sombrero de prestidigitador. Los recuerdos se parecen, en parte, a la realidad y, en el futuro, el pasado será solo lo que uno recuerde”, escribe Enrique Bunbury en las primeras páginas del volumen. Precisamente, para evitar que todos recuerden lo que fueron y lo que son, y que nadie caiga en medias verdades o en errores (Uribe explica cómo algunas revistas han señalado hace pocos meses que los Héroes llenaron el Bernabéu cuando nunca tocaron allí), Matías Uribe decidió desempolvar sus archivos y empezó a escribir la historia jamás contada.

“El sueño de un destino”, editado por Heraldo de Aragón y realizado por Gabesa, también recoge varios reportajes, entrevistas y críticas publicadas por el rotativo regional. Asimismo, hace especial hincapié en la imagen mostrando un gran número de fotografías que repasan la trayectoria de Héroes del Silencio.

Los primeros cuatro años de los 80 constituyen el punto de partida de “El sueño de un destino”. Juan Valdivia toca la guitarra en Autoservicio y Enrique Bunbury con 15 años es el batería en Rebel Waltz, lo que trae de cabeza a sus padres desde el mismo día que apareció en casa con el bombo, los timbales, los platos y las baquetas que había comprado a un compañero del colegio.

Pronto cambia la batería por el bajo, lo que le permite entrar a formar parte de “Zumo de Vidrio” con Juan y Pedro Valdivia. Un día, en un ensayo, coge el micrófono y se arranca con David Bowie con tal éxito que sus compañeros lo encumbran también como el segundo cantante del grupo. Sin embargo, su debut es un fracaso que termina con el desmantelamiento del grupo y con el principio de un nuevo trío.

Héroes del Silencio nace oficialmente en 1984 en una casa vieja y abandonada del barrio de Delicias. Las primeras canciones que componen son “Héroe de leyenda”, “Olvidado” y “Hologramas” y su primera entrevista la publica Heraldo del Lunes el 28 de enero de 1985. En ella, confiesan que se llaman así “porque queremos romper el silencio que hay en Zaragoza en cuanto a rock y pop” y Enrique se presenta ya con su apellido artístico. “Transforma su apellido Ortiz en Bunbury, no por culpa de Oscar Wilde, como se dice, que todavía su cultura no es tan opulenta como para haber leído al autor de ‘La importancia de llamarse Ernesto’, sino por una chica, Eva Bunbury”, subraya Uribe.

Una clarividente entradilla

Graban su primera maqueta y en seguida se la llevan a Matías Uribe para que la escuche y la emita en su programa radiofónico. “Enseguida percibo que hay filón”, confiesa Uribe en el libro. Poco después ganan la fase provincial para el Festival de Benidorm (aunque serán eliminados en la final) y el propio Matías Uribe les entrevista en octubre de 1985 para el suplemento Semanal de Heraldo de Aragón con un sugerente titular, “En busca del triunfo”, y una clarividente entradilla: “Se llaman Héroes del Silencio, son zaragozanos y buscan afanosamente el triunfo. Lo tendrán”.

Joaquín Cardiel se incorpora al trío y Bunbury sigue dando quebraderos de cabeza a sus padres, como recuerda Uribe, ya que suspendió las siete asignaturas de COU en el colegio de Fomento Montearagón. Al mismo tiempo, Pedro Valdivia abandona el grupo para dedicarse a sus estudios de Medicina y buscan rápidamente a otro batería: Pedro Andreu. Ya están los cuatro Héroes, que incluso lograron que el entonces alcalde de Zaragoza, Antonio González Triviño, les pagara la tercera maqueta.

El 10 de octubre de 1986, Héroes del Silencio tocan por primera vez en el campo de fútbol de la Romareda como teloneros de Franco Battiato y de El Último de la Fila. Y una exitosa actuación en la sala En Bruto acaba por conseguir que un grupo aragonés fiche por una multinacional, EMI. Un año después, también para las fiestas del Pilar, tocan como teloneros de Puturrú de Fuá en el paseo de la Independencia.

“Héroe de leyenda”, un mini LP, es el primer disco que ve la luz en 1988 con una portada que EMI se ve obligada a cambiar unos meses después. Al año siguiente, “El mar no cesa” se convierte en el primer LP de Héroes del Silencio y logra vender 150.000 copias.

Siguen componiendo nuevos temas para el trabajo siguiente y llaman a Matías Uribe para que los escuche, como él mismo relata en el libro: “En el mes de marzo me invitan a que escuche las canciones y les dé mis impresiones. Acudo al local la tarde del 23 y, dos días después, proclamo a los cuatro vientos que Héroes, tras oír las siete canciones nuevas que interpretan en plan miniconcierto privado, y yo como único espectador ¿y juez?, tienen el futuro plenamente asegurado”. Sin embargo, cuando Bunbury le pide un artículo para promocionarse por Europa, Uribe no es tan optimista: “Mis cortas entendederas no divisan ni creen que fuera tengan algo que hacer. Efectivamente yerro estrepitosamente como un analfabeto en un concurso cultural”.

Como estrellas en La Romareda

El 9 de octubre de 1991 volvieron a subirse al escenario de la Romareda, arropados por cerca de 30.000 personas, con un segundo disco bajo el brazo: “Senderos de traición”, con el que vendieron más de medio millón de copias en España y otras tantas en Europa. Uribe recuerda en el libro las muchas dificultades que hubo para que Héroes actuara en el campo de fútbol y comenta que sólo 200.000 pesetas tenían la culpa para llegar a un acuerdo.

“Una vez conseguido, con el disco anterior, un sonido espectacular y personalísimo, único en España, Héroes se proponen investigar, retorcer sus cerebros a la búsqueda de nuevos caminos sonoros. Cargan pilas en Oriente y Occidente, se emborrachan de ideas musicales y de ingenio y en Londres alumbran un disco magistral: ‘El espíritu del vino”, escribe Uribe como presentación del sexto capítulo del libro. Y continúa: “Europa se rinde definitivamente al encanto de los cuatro zaragozanos, abren la puerta de México y el mismo Príncipe de Asturias los recibe en el palacio de la Zarzuela”.

Uribe señala, además, que durante esos años empiezan a surgir las primeras tensiones en el grupo y narra una cena en el piso de soltero de Enrique Bunbury: “Me invita a cenar y hay que ver la escena: se coloca un delantal y se pone a freír unas croquetas congeladas y unas choricetas. Mientras anda en la labor, en un momento dado, me mira y me suelta en plan coña: ‘Mira que si me vieran mis fans…’. Bunbury en zapatillas, con delantal y ante la sartén. Sí, es una estampa inimaginable en una estrella del rock”.

La siguiente etapa de la banda está marcada por la reclusión en Benasque. Uribe asegura que salen cargados de nuevas ilusiones y estrategias, “quizá no con todas las asperezas interpersonales limadas, pero sí dispuestos a seguir formando piña”. De la localidad ribagorzana y de otra reclusión en la campiña inglesa nace el cuarto LP, “Avalancha”, que se presenta en el Centro Cultural Delicias el 20 de septiembre de 1995. Al año siguiente, Héroes del Silencio anuncia una etapa de descanso de unos tres años.

Y han terminado siendo “diez años de oscuridad y borrasca para unos y de resplandor para otros, para Bunbury en concreto, que durante la ausencia de Héroes rubrica una fecunda carrera en solitario”, escribe Uribe. Una década durante la que las reediciones se suceden y los fans siguen comprando discos y esperando el milagro de la reunificación. El 10 y 12 de octubre ese milagro se vivirá en Zaragoza.

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miércoles, 3 de octubre de 2007

Héroes del Silencio, emblema del rock hispano, regresa al DF

Reportaje publicada el día 03/10/2007 en La Jornada


Después de 11 años de su separación, el grupo español comenzó gira mundial en septiembre

JUAN JOSÉ OLIVARES.- Once años después de su separación, Héroes del Silencio regresa a los escenarios. Y no a aquellos de circuitos subterráneos, a los que no asistían más de mil personas, como en el extinto bar L.U.C.C. de la colonia San José Insurgentes, sino a uno de los de mayor capacidad en el país: el Foro Sol, donde la banda española, considerada por muchos como una de las mejores en la historia de la música ibérica, espera recibir a más de 100 mil seguidores en los dos días de sus presentaciones, los próximos 4 y 6 de octubre.

Cuatro discos de estudio, tres en directo, uno de rarezas y dos recopilatorios, hicieron de Héroes del Silencio un referente en la historia del rock en los países de habla castellana. Fueron la continuación perfeccionada de todo ese maremagno de grupos que se movían entre el pop y el rock mal asimilado de bandas inglesas y estadunidenses.

Los Héroes brillaban por sus presentaciones en vivo. Sonaban potentes en vivo y la voz del cantante Enrique Búnbury (con una presencia imponente que asemejaba a Robert Plant y Jim Morrison, en un híbrido extraño) era una penetrante dosis acústica.

Todavía muchos adultos jóvenes recuerdan los conciertos de Héroes del Silencio en el L.U.C.C. o en el mítico Rock Stock de la avenida Reforma, donde la gente tuvo que formarse por varias horas para escuchar un concierto de poco más de una hora en el que el sonido era totalmente precario.

Los Héroes del Silencio comenzaron en 1985, pero fue dos años más tarde que editaron un primer disco, Héroe de leyenda, un epé con canciones “elásticas fruncidas para el triunfo rápido, eran tan sencillas y efectivas sus músicas como incipientemente complejas sus letras”, como se asegura en su sitio de Internet. Luego de la edición de este primer larga duración, se puso a la venta un minielepé que llevaba el genérico nombre de En directo, en 1988, con cinco temas grabados en vivo durante la gira de presentación de su primer álbum.

Su primer álbum de larga duración vino un año más tarde: El mar no cesa, que fue esa conjunción de piezas comerciales pero intensas, de fácil digestión auditiva. Con este trabajo atraparon a esos públicos exigentes y a aquellos del lado más comercial.

En 1991 el músico y productor Phil Manzanera (de la banda Roxy Music), descubrió la música del grupo. Unidos, buen productor y músicos con ambición de sonar diferente, surgió el proyecto sonoro Senderos de traición, que fue la catapulta definitiva que lanzó a la agrupación zaragozana a la estratosfera. Heróes no sólo brillaba en países de habla castellana. Naciones como Alemania, Bélgica e Italia fueron testigos de esos vehementes performances. Muchos de esos conciertos quedaron grabados en otro disco, Senda ’91, aunque existen decenas de grabaciones piratas de sus presentaciones en esos sitios e incluso de los de países de Latinoamérica.

En su álbum siguiente, El espíritu del vino (1993), Héroes del Silencio se mostró un poco más experimental, con canciones más fuertes y positivas. Todos los miembros: Enrique Búnbury, Pedro Andreu, Joaquín Cardiel y Juan Valdivia, vivían momentos de bonanza creativa. En 95 grabaron, en unos estudios de Inglaterra, Avalancha, trabajo menos potente, pero más sofisticado, hecho sin duda con la tranquilidad del prestigio musical y del aspecto económico.

Hicieron una gira exitosa por Europa y América con las piezas de este disco y tras ese periplo, editaron Para siempre, que sería como una ironía sobre su futuro próximo: la separación. Tanto el cantante como los demás miembros continuaron con su trabajo con diversas bandas y como solistas. La iconografía y los discos no autorizados han sido vastos a más de una década de su desmembramiento.

Álbum de edición limitada

Ahora, en plena era digital, el grupo entró en la lista de los álbumes más vendidos con una caja en edición limitada (editada por EMI), que contiene los discos que la banda zaragozana grabó en su día... ¡en vinilo! Ahí es nada; una colección de siete vinilos en el número 22 de la lista de ventas. La caja contiene el maxi Héroe de leyenda, el mini elepé En directo y los elepés El mar no cesa, Senderos de traición, Senda 91, El espíritu del vino y Avalancha. Para esta edición especial, estos vinilos se han vuelto a fabricar en un gramaje mayor que el original y utilizándose las versiones remasterizadas.

Héroes del Silencio comenzó su serie de conciertos el pasado 15 de septiembre en el Estadio del Ejército de Guatemala, ante más de 25 mil personas. Tras esta primera tocada, la banda se preparó para su segunda parada, que se llevó a cabo en la primera jornada de un festival en Buenos Aires, Argentina, ante más de 30 mil porteños. Con buen rock y una magnífica producción, Búnbury y compañía fueron el plato fuerte de este primer día de festividades. La tercera y cuarta paradas fueron en Monterrey y Los Ángeles.

Para sus presentaciones en la ciudad de México aún se pueden adquirir las últimas localidades de en las taquillas del Foro Sol y al 5325-9000. Más detalles en la página web www.ocesa.com.mx

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martes, 2 de octubre de 2007

Buscan curar sus heridas

Reportaje publicado el día 02/10/2007 en El Universal


Admite Enrique Bunbury que en la separación de Héroes del Silencio no se dieron el abrazo de despedida; ahora es el momento para hacerlo

NATALIA CANO.- Enrique Bunbury revela el verdadero motivo que originó que la tan esperada reunión de Héroes del Silencio se hiciera realidad: el reencuentro con sus ex compañeros de banda obedecía a una necesidad personal para reconciliarse con el escenario, y con su pasado mismo.

La cabeza de la banda zaragozana recién había superado una crisis, misma que comenzó con la cancelación de la segunda parte de su gira en solitario “El huracán ambulante”, en 2005, además de su decisión de retirarse temporalmente.

En junio de ese mismo año, durante una visita a México, Bunbury aseguró que no volvería atrás, en alusión a un reencuentro con Héroes del Silencio.

“Voy hacia otra parte, ni siquiera digo que hacia adelante, porque no sé, sólo que quiero ir a otro lado”, declaró en aquella ocasión.

Dos años han pasado desde ese acontecimiento, y la noche del jueves, en el Foro Sol, Enrique Bunbury, Pedro Andreu, Juan Valdivia y Joaquín Cardiel por fin se encontrarán con el público de la ciudad de México, sin duda uno de los más devotos al cuarteto español.

Será el segundo de tres recitales (el primero fue en Monterrey el 25 de septiembre) que la banda ofrezca en territorio mexicano, con localidades agotadas y ante la expectativa de miles de seguidores por escuchar en vivo aquellos temas que consolidaron a Héroes del Silencio como una de las agrupaciones más importantes en la historia del rock en español, trono que comparten con Soda Stereo y Caifanes.

Reencuentro… y despedida

“Queremos cerrar un ciclo con nuestro público y un capítulo en nuestra vida personal. En su momento, no hicimos aquello de darnos un abrazo y decirnos: ‘Que te vaya bonito’, y aunque entonces no le dimos la importancia que tenía, esa herida se nos quedó abierta.

“Esta ha sido la ocasión perfecta para cerrarla”, reveló Enrique Bunbury a la revista Rolling Stone.

Un par de años antes, Bunbury se mostraba casi furioso cuando la gente le planteaba la idea de ver juntos de nuevo a Héroes del Silencio.

“Reunir a la banda es casi un milagro, y yo no creo en los milagros”, respondía tajante el vocalista.

Habría que recordar entonces que hace casi 11 años, cuando ocurrió la separación entre Héroes del Silencio, la relación entre Bunbury y Juan Valdivia se había roto, sin mencionar que el guitarrista padeció una dolencia muscular que lo obligó a alejarse de los escenarios.

Y aunque los motivos de la ruptura no están del todo claros, Michel Royo, periodista español y autor del libro Antes de ser Héroes. La historia de Héroes del Silencio 1980-2007, opinó: “Llevaban mucho tiempo con conciertos, había diferencias entre Enrique y Juan. Pedro tuvo que ser operado, Joaquín sentía la necesidad de volver a casa por su vida familiar”.

Así es que en las 10 fechas que Héroes del Silencio tiene pactadas para esta gira del “adiós”, el cuarteto ha pisado y pisará foros en Argentina, EU, Monterrey (México), el Distrito Federal y España.

El héroe incómodo

El guitarrista Alan Boguslavsky fue parte de la última etapa de Héroes del Silencio, allá por 1995. Intervino en la concepción de los temas que integraron Avalancha, último disco en estudio, y participó en la última gira en la que se grabó el disco en vivo Parasiempre.

Por supuesto que la reunión de Héroes del Silencio, en la que evidentemente él no estaba incluido, le cayó como cubetazo de agua fría.

“Me parece que está muy bien lo del reencuentro de los Héroes del Silencio, lo que no me parece es que no se me haya informado ni mucho menos hecho partícipe... formé parte de los últimos cuatro o cinco años de la banda, así es que me merecía por lo menos una notificación del grupo de cuáles eran sus planes”, declaró Alan Boguslavsky en entrevista con este diario.

Advirtió que si el grupo le invitara a echar un “palomazo”, aceptaría gustoso.

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